Cuando no se sabe el problema…échale la culpa al stress

Hay un dicho que dice:


“Si sale con barbas San Antón,

y si no, la Purísima Concepción”


En medicina, cuando no se sabe algo… se echa la culpa al stress.






Para animarme me dicen que hay mujeres que están peor a mi edad, y no, nunca hay que mirar hacia detrás.



Estoy preocupada porque el pelo me sale rizado y pobre…
No me siento como antes.
La teoría me la sé, sigo viva, estoy mucho mejor que el año pasado a estas alturas.
Pero… 

El pelo que sale después de estar calva por la quimioterapia…



Yo quiero volver a ser la de antes de esta maldita enfermedad, tener la misma piel, la misma cara, el mismo cuerpo…

Hoy llamaré a mi médico a preguntarle por ciertos síntomas que padezco, y para adelante.

Ayer me compré una peluca nueva, porque me veo cara de señorona mayor con el pelo corto, me gusta verme joven.

Lo que debes sentir.












































No quiero que nadie me diga cómo me debo sentir, nadie manda en las emociones, nadie.

Cuando sientes algo, lo sientes, y ya está.


Es importante escuchar otros puntos de vista, tener en cuenta otras perspectivas, pero no me veo moderna con el pelo corto, no me gusta cómo me queda.


Si las mujeres gastan tanto tiempo y dinero en peluquería, en peinarse, en teñirse, en extensiones, en alisarlo, en darse mechas… ¡por algo es! 
El pelo nos define, más de lo que nos damos cuenta.

 


¡Mi pelo! Lo echo de menos….
Nota: Hay mujeres que no se cuidan y dedican tiempo, yo no. ¡Ellas llevarían estos problemas muy bien! Aunque a lo mejor, en otras cosas estarían peor. 
Nadie es perfecto.

Y algunas personas que te dan lecciones, las querría ver en mis zapatos. 

Yo ahora estoy en estas tonterías:

  • Mi pelo
  • Mi cansancio.
  • Quiero recuperar mi cintura.
  • Y algunos síntomas que me preocupan y debo consultar.





Marcadores tumorales.

A mi padre los marcadores tumorales no le detectaban nada, estaba como una rosa.
Y murió en 1 mes, le vieron “algo” cuando en un centro privado le hicieron una ecografía o no se qué.

Yo me canso mucho.
¿Qué debiera estar todo el día reposando y paseando como las abuelas?

¡Y una mierda!

El brillo en la mirada

Me ha llamado mi prima esta mañana.
-¿Como que te ves una mierda? ¿estas tonta o qué?
-¿Me has leido?- Le pregunté.
-Hasta ahora lo has llevado muy bien, pero…¡tienes que aceptar lo que te ha pasado! Tu cuerpo ha cambiado, no te maltrates.

Cristina Jones
La magia del pensamiento

Gracias a su consejo, he caído en la cuenta de que me estaba desviando del camino.

Si sólo me centro en lo malo, en lo que no me gusta, no saboreo las cosas buenas que me rodean.
Tenemos dentro de nosotros una parte buena y otra mala, nosotros elegimos pensar en positivo o en negativo.

Voy a expulsar los malos pensamientos que me hacen sentir mal.

Cuando me mire en el espejo, mientras me recupero, pensaré que estoy mucho mejor que ayer, y que poco a poco volveré a ser la que era antes.

¡A la m!

Y como dice mi prima, ¡a recuperar el brillo en la mirada!

Los que estamos mal por problemas de salud, estén o no superados, somos algo más que una persona fea o guapa. Me estaba obcecando en tonterías. El maquillaje hace milagros. Lo importante es lo importante, no hay más que decir.

Lo cierto es que TODOS tenemos altibajos emocionales. Nadie es perfecto.

Tarea: PENSAR EN POSITIVO SIEMPRE.

Hacer ejercicio cuando estás cansada

Aunque parezca un contrasentido, si estás cansado/a hay que hacer ejercicio.
Yo no lo hacía porque estaba cansada.
Recuerdo pasear a toda velocidad, y una mujer hablando con alguien con su smartphone, me adelantaba tranquilamente mientras empujaba con la otra mano su carrito de bebé

-Cristina, ¡has tocado fondo! ¡Estás hecha una mierda!

Dejé de hacer ejercicio y andar, esperando estar menos cansada, más animada.
Me puse a hacer ejercicio en casa, con las mujeres que tienen canales Youtube de ejercicio.
Colgué fotos mías en Google, me sentía una chica Guay- Google, pero… al día siguiente no tuve agujetas,  ¡las tuve a los dos días!.

Hoy he andado hora y media, estoy agotada.

Os voy a contar un secreto:

¡Soy menopausica desde la quimioterapia!

Ja Ja Ja

¿Habrá influido en mi aumento de peso?
¡A la m!
¡Tengo que estar bien sea o no mayor!
Hay mujeres mayores que están mejor que muchas jovencitas.
Mi actitud es ser positiva.
¿Sirve de algo quejarse?
Voy a compartir con todas las mujeres que están como yo, mi actual situación:

  • La recuperación después de la quimioterapia y la radioterapia.
  • La menopausia
  • El crecimiento del pelo rata. (O pelo pelocho)
  • El estado de forma lamentable
  • Las emociones que suben y bajan.

El cancer puede quemar y hacer bailar sevillanas.

No quería hablar más del cancer en este blog, pero de momento es lo que estoy viviendo, lo que estoy sintiendo y lo que revolotea  en mi vida.

Tengo días estupendo y días malos, no me habían dicho nada al respecto.


Las manos queman, los brazos se acartonan, tengo una enorme intolerancia al frío. ¿Pasear una hora al día? ¡Tu tía!

Los médicos me dicen que todavía tengo en el cuerpo restos de la quimioterapia, por ello estaré con temblores, quemazón y sensaciones raras en los brazos. ¿Ellos lo han tenido? No es lo mismo padecerlo, que verlo en los demás.

-Doctor, se me duermen los brazos, me queman las manos.
-No te preocupes es normal.

No, no es normal.

Estás tranquilamente, y de pronto, repentinamente, un escalofrío te recorre los brazos, se acartonan, te queman las manos…parece que se te han dormido, pesan, los sientes hinchados, los miras y están normal, aunque sientas que pesan cincuenta kilos y no los puedas mover.

Cuando me pasa, ¡tengo ganas de bailar sevillanas!.

No te rías. Notas que se empiezan a acartonar, y  te pones a mover las manos, a girarlas, a apretar bombillas imaginarias, a retorcer los brazos… y esperas que no empiece la quemazón, si bailas sevillanas, aunque no tengas ni idea.

¿Cuanto tiempo dura esto? Me han dicho que semanas o meses. Depende de las personas.

Las cejas brillan por su ausencia. Me compré una cura milagrosa de patente alemana, M2, y nanai.
No veo ni rastro. Las pestañas creo…que sí. Ya os lo diré.

Sigo estando feísima, yo me veo horrible. Debo pintarme los ojos muy de negro cada mañana, y no olvidar las cejas.

¡Qué importante son las cejas! Sin cejas parezco alienígena. Si no me salen, me las tatuaré. De momento, paciencia, porque dicen que si fue lo último que se fue con la quimioterapia, será lo último que recuperaré con la salud. ¡Paciencia!

Y los brazos duelen. Nunca he tenido mucha fuerza, soy una floja, pero… el martes…paseando…¡no podía con el bolso!

¡Pues a llevar bolso bandolera!, pasear en días soleados… y tener una buena actitud, lo cual es fundamental.

Por cierto, mi hija pequeña “flipa” con su madre, ¿sabes por qué? Hablo sola y bailo sevillanas sola, sin música. Ya me irá conociendo. Je je