Como tratar a las personas con cáncer.

El trato a los pacientes o personas que sufren con cáncer es dificil.
¿Dificil?
Sí, no sabes que hacer o decir.
Incluso me pasa a mí. Me da miedo preguntar a amigas que están en la “brecha”.

Normalmente, miras de reojo, te da miedo preguntar.
-¿Qué tal estás?


Te sientes una mierda, estás cansada, sólo tu sabes que no puedes con tu alma. Te miras al espejo y te preguntas:
-¿Y quién es esa? ¡Osti! ¡Soy yo!

Hay días en que tienes ánimos, estás mejor, te sientes bien, y te esfuerzas.

Algunas veces, me he esforzado tanto, me han visto tan estupendamente, que me han tratado como si estuviera como una rosa, y por tanto, me han exigido el 100%.

Nos pasa a las mujeres.


No soy feminista, no. Los hombres y las mujeres somos diferentes, aunque hay que reconocer una cosa, para las enfermedades las mujeres somos más resistentes, lo vivimos de otro modo.

Nosotras con cáncer, quimio y hechas literalmente una m, pero una m de mierda, llevamos los niños al colegio, hacemos la casa,  vamos a la compra…

Los hombres…. ¿hace falta que lo diga? Les duele algo, tienen un simple “trancazo”, y dan mucho mal. Esto les pasa a todos. Quizás alguno se salve.


A nosotras nos duele la espalda, o los brazos, y vamos al super, cargamos bolsas…
Yo no debo cargar con más de 2 kilos en mi brazo operado, pero más de una vez lo he tenido que hacer para cargar la compra en el supermercado. ¡Somos idiotas!

Cuando nos preguntan, que tal estamos, por educación decimos:
-Bien, muchas gracias. Estoy mucho mejor.

Cristina Jones con cejas y pestañas pintadas, cosas de la quimioterapia.
No tenía cejas, ni pestañas… una mierda de mujer.


Si te has esforzado, y no te duele nada, te has dado maquillaje, pintado bien negro los ojos para que no se noten que te faltan las cejas y las pestañas, hasta puede que te veas guapa. Te miras al espejo, y te dices.

-¡Estas super bien! ¡Cojonuda! ¡No se nota que estás mal!

Y creo que la cagamos.

Sigo muy cansada, pero muy animada. No me duele nada, los huesos a ratos.
Me preguntan, sea quien sea.
-¿Qué tal estás?
-Muy bien.


Por cierto, lo he hablado con otras mujeres.

Estamos dolidas porque nos esforzamos en tener una actitud positiva, no amargar a la familia, pero… nos jode que nos digan que estamos muy bien, que no pasa nada, que debemos hacer esto o aquello, y no nos podemos quejar.
¡Como si no pasase nada!

¡Y una mierda!

Muchas veces, estamos mal, muy mal, y aunque otras tengamos momentos buenos, tenemos todo el derecho a quejarnos.


¿Y sabéis porqué?

Porque precisamente los que más nos exigen, los que nos dicen que no pasa nada, que “todo fluye”, precisamente esos, son los que en nuestro lugar estarían inaguantables, sufrirían mil veces más que nosotros y nos harían ser sus perritos falderos o esclavos si estuvieran en nuestra situación, son los más exigentes con los demás.



Las mujeres queremos que nos cuiden un poco, que se den cuenta de que no podemos estar al 100%, sentir que nos podemos quejar, que nos dejen tranquilos cuando queremos, que no nos digan lo que debemos pensar o sentir, que nos escuchen nuestras tonterías, que nos den cariño, que nos hagan la vida más fácil, que no nos exijan igual que antes, que nos quiten pesos de encima, …





Y te dicen, estás muy bien. ¡Y se lo creen!
Por dentro, te sientes bien pero también te sientes mal, te esfuerzas, te maquillas bien, te pones ropa que te sienta bien. Y no saben que para arrancar has estado una hora, cansada, cansada…

Y tienes ganas de gritar cuando te dicen que estás bien y ves que se lo creen.
¡Y una mierda!
Estás bien a ratos, normalmente por la tarde.
¡Todo por la patria!
Bueno, queria decir, ¡todo por la familia!.

Ya me están saliendo las pestañas, las cejas… algún pelo hay. Las tatué. ¡Jolines! ¡Duele! No me gustan de momento, están finas para asegurarnos y hacerlo poco a poco.



El pelo…también esta saliendo, ¡pero feo de cojones!. Antes me teñía, no sabía las canas que tenía. Era felicidad ignorante. Me las teñí, me teñí el pelo de negro, y me veía con el semblante duro… Parecía la dura Bernarda Alba…

Tengo que hacer un video, enseñando estas cosas, porque me lo están pidiendo. Quiero hacer mejor los videos. Lo haré.

Otro día hablaré de los altibajos emocionales.
Ahora mismo estoy muy gruñona.

Publicado por

Cristina Jones

Cuando me despidieron con 44 años por cumplir los principios de la empresa, se me cayó el mundo. Cuando me readmitieron en el trabajo y vi lo que ví, se me volvió a caer. El mobbing hizo que tener cáncer de mama no fuera gran problema para mí, leyera mucho y me reinventase. Estoy inmersa en un mar de emociones. En Internet no encuentro mujeres de mi edad, con problemas y sueños normales, por ello escribo este blog, para compartir con amigas momentos especiales. Soy mala cocinera, soy muy imperfecta y estoy harta de las supermujeres que veo en Internet, yo también quiero estar joven, guapa, ser perfecta... pero no quiero mirarme en una joven, ni aprender de ellas. ¿Qué saben de nuestros problemas? Yo quiero compartir lo que leo, lo que aprendo, lo que veo... como superación. Siempre hay que aprender. ¿Complejos? Los justos. La vergüenza...¡para los que roban! (ya me entiendes, los que tienen dinero en Suiza y ...). Por cierto, ya estoy con la menopausia desde el segundo gotero de la quimioterapia, y no noto sofocos. ...

One thought on “Como tratar a las personas con cáncer.”

  1. Es bello ver a los seres humanos haciendo el bien, y cuando ese bien va destinado a otros y a todo lo que nos rodea, nos llena un sentimiento de dicha y orgullo, orgullo de ser quienes somos y de hacer lo que hacemos.Qué bueno que existen proyectos como es.iot¡Felicsdades!

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