La actitud, la conducción y la quimioterapia

La actitud multiplica si es positiva, pero si es negativa divide.

Esta frase la tengo muy muy clara.
Lo veo con mi enfermedad, lo veo con mi país, con la política, en las empresas…

Estoy muy cansada, muy cansada.
Por eso no puedo escribir últimamente.

Quiero hacer muchas cosas, pero por la tarde, estoy agotada. ¡Y la semana después de la quimioterapia el cansancio es agotador!.
A veces, si no me hacen la comida, no tengo ganas de comer y ni me acuerdo de que tengo que hacerlo. Alguna vez me he ido a dormir, y me he preguntado:
-¿He cenado?
Soy idiota, ¿verdad?

Es importante comer bien.

El cuerpo me pide dormir y hacer el vago.
 Es muy aburrido hacer el vago. ¡qué rollo!
No me extraña que los vagos sean personas apáticas, pasotas, aburridas y gordas.

Si te dejas llevar, estarías comiendo todo el rato guarrerías, patatas fritas y cocacola. Alimentos no saludables, que deben tener miles de calorías sin vitaminas, proteínas y cosas buenas, sino pura basura para nuestro cuerpo.

Esta mañana he conducido con el piloto automático, y no he señalizado un cambio de carril, el coche que iba detrás de mí, habrá pensado que soy una pésima conductora.
¡A mí, que me encanta conducir!
No me he enterado de lo que he hecho, de repente me estaba pitando, yo he aterrizado en el planeta y asumido que debía tener razón, porque ¿donde estaba yo? ¡Teletransportada en otro planeta!, “abducida” por los extraterrestres, que han apretado un botón y me han soltado de sopetón, ¡en medio de la vía pública!, delante de un coche negro con el que me he cruzado indebidamente.

¿Nunca os ha pasado eso de conducir con el piloto automático?

Afortunadamente, tengo mucha gente que me cuida. Soy una afortunada. Mi marido me lleva a tomar tapitas casi siempre que puede.

Sal de copas, de tapas…por buenos sitios.
Merece la pena.
Comer bien es una maravilla, es un placer.
¡Esto antes de comer o cenar!

No te metas a comer nada en un local que no esté impecablemente limpio. Un lugar importante para saber su nivel de limpieza es el baño, si el baño de los clientes está sucio ¡no te fíes de su cocina!

Publicado por

Cristina Jones

Cuando me despidieron con 44 años por cumplir los principios de la empresa, se me cayó el mundo. Cuando me readmitieron en el trabajo y vi lo que ví, se me volvió a caer. El mobbing hizo que tener cáncer de mama no fuera gran problema para mí, leyera mucho y me reinventase. Estoy inmersa en un mar de emociones. En Internet no encuentro mujeres de mi edad, con problemas y sueños normales, por ello escribo este blog, para compartir con amigas momentos especiales. Soy mala cocinera, soy muy imperfecta y estoy harta de las supermujeres que veo en Internet, yo también quiero estar joven, guapa, ser perfecta... pero no quiero mirarme en una joven, ni aprender de ellas. ¿Qué saben de nuestros problemas? Yo quiero compartir lo que leo, lo que aprendo, lo que veo... como superación. Siempre hay que aprender. ¿Complejos? Los justos. La vergüenza...¡para los que roban! (ya me entiendes, los que tienen dinero en Suiza y ...). Por cierto, ya estoy con la menopausia desde el segundo gotero de la quimioterapia, y no noto sofocos. ...

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