Desarrollo personal Mi cáncer de mama

Un año de cáncer en mi vida, ¡estupendo!

16 febrero, 2015

¡Ya va a hacer un año! desde que descubrí que tenía un bulto en el pecho. ¡Un año!
Este año ha sido fabuloso, puede parecer extraño, pero así es.
Me lo he pasado fenomenal.

Nunca había estado en un quirófano, y ahora que puedo saber de primera mano, ¡que no se parecen mucho a los de la tele! ¡son pequeños!

Los guionistas de Anatomía de Grey son muy exagerados, ¿o será que en EEUU son grandes y están llenos de médicos que se llevan mal, se lían y están casi siempre enfadados y compitiendo?

Aquí, en España, son pequeños, por lo menos, así lo recuerdo.
Para ser franca, me pusieron una inyección para tranquilizarme o relajarme antes de la operación.
Quería estar atenta, verlo todo, pero lo recuerdo un poco borroso.

¿Las luces que ponen encima del quirófano son de colores? Juraría que no eran blancas, me chocó. ¿Lo percibí bien?

Estuve atenta a la anestesia, pero no pasó nada, ni la olí, de verdad. Entré al quirófano con cara de susto dos veces, intenté fijarme en todo, me parece que me ataron o sujetaron los brazos mientras yo miraba y desperté.

Desperté tapada con una manta, con frío, en una sala con enfermeras muy ocupadas. Mi familia me decía que todo había salido fenomenal y yo me lo creí.

¿Donde he estado? ¿Pero ya me han operado?

Desde entonces, pienso en la muerte de otra manera. Ya no me dan pena los que mueren, no se enteran de nada. La pena se queda para los seres queridos.

Este año ha sido diferente. La quimioterapia ha pasado. Ha tenido momentos malos, pero …son «llevables», si yo he podido aguantarlo, todo el mundo puede, sinceramente. De verdad, que soy muy floja, y he podido. Si me lees porque estás asustado, y te va a tocar en un futuro…¡tranquilidad!.

Lo importante es pillar el cáncer a tiempo. La medicina ha avanzado mucho estos últimos años. Debemos estar atentos a los síntomas, no demorarnos en ir al médico, y pedir siempre una segunda o tercera opinión.

En Fremap no le dieron importancia al bulto, en la revisión anual.
Mi médico de cabecera tampoco, aunque ella fue precavida y me mandó hacer una mamograría.

Para mí fue maravilloso, porque escapé de un ambiente laboral hostil. (…).

La empresa en la que trabajo tiene un clima laboral peculiar. La confianza ha desaparecido.
No tengo pruebas, pero yo creo que la empresa es la causante de mis problemas de salud. Es imposible de demostrar.

Perdí la salud, pero creo que ya me estoy recuperando, estoy mejor.
Perdí la confianza en la empresa, ¿mal de muchos, consuelo de tontos? ¡Bah!
No se qué hacer, intentaré seguir haciendo lo correcto.

Para ayudarme a mi misma en la relación con la empresa, me metí en UGT hace cuatro años. Nunca sabes lo necesario que son los abogados laborales y los sindicatos hasta que no los necesitas.

Ahora creo que puedo ayudar a mis compañeros. He aprendido mucho. Me caí de un guindo y la ostia me espabiló un poco, aunque todavía sigo siendo ingenua.

Las emociones son muy importantes, tanto para las personas físicas como para las empresas, las naciones, los pueblos, las religiones…
La Confianza, la Honestidad y la Seguridad son pilares básicos.
Yo he sentido dichos valores en los médicos respecto a mi salud, ¿Sentimos lo mismo respecto a los políticos? ¿o directivos de las empresas en las que trabajamos?

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