Mi cáncer de mama

El cáncer no es excusa para ponerte guapa y hacer cosas, ¡lo que sea!

16 enero, 2015

La industria de la moda, los cosméticos, la belleza en general, mueve miles de millones, reporta ingentes beneficios.

Una mujer por muy mal que esté, si puede, se maquilla, se pinta, se pone pendientes, se peina… Intenta estar guapa.

Bueno, para ser sincera, también hay mujeres que no lo hacen, pero son pocas.
Yo aconsejo que os dediques un poco de tiempo, y no os auto-justifiqueis en la desidia, en la dejadez, hasta a los niños les gusta tener madres majas, guapas, ¡o que lo parezcan!

¿Qué os creéis que las modelos son guapas de verdad? Muchas son igual de imperfectas que tú, pero el maquillaje hace milagros, y el quererse a una misma no tiene precio.

Todo esto no es nuevo, ya desde la Antigüedad el aspecto físico es importante. ¿Elena de Troya era bella por su físico o por su simpatía y encanto? ¿Nefertiti? Cleopatra no era agraciada, pero se esforzaba, y era muy inteligente.

Los futbolistas, los ricos, los que pueden elegir, siempre van con modelos y “bellezones”. ¿Y la belleza interior no cotiza?


Preséntate bien, no cuesta nada. Hay hombres y mujeres feos que hasta parecen guapos. 

No se puede luchar contra la realidad. ¡A todos nos gusta las cosas bellas, ya sea una pareja, una casa, una camisa o un zapato!. Y para ser sincera, ¡hasta en la cocina la presentación del plato es fundamental!


¡Pues allá vamos!
Y mandemos a la m las autojustificaciones para no cuidarse, no dedicarse tiempo, no quererse a una misma, y engañarse con el tópico de “yo soy natural”.

Natural es la mierda, el polvo, la suciedad, el olor a sudor y la porquería.

¡Cuídate!
¡El cáncer no es excusa!

Os aseguro que la diferencia es notable. No requiere esfuerzo, sólo quererse un poco, dedicarse diez minutos al día, no es necesario mucho más.

Os enseño una fotos.

Cuando me levanto, mi cara es un reflejo de mi enfermedad.
No tengo cejas, ni pestañas.
Aquí os enseño un día que tengo buena cara, creo yo. Intento sonreír, porque pese a las circunstancias, soy feliz.

Estoy feísima. ¿A que me parezco al bicho del señor de los anillos?

 Venden un producto para pintarte las cejas con un pincel y unos polvos que se pegan a la piel. Como no sabemos mucho de estética, nos facilitan el trabajo con unas plantillas.

Hasta que no te pasa, no sabes lo difícil que es dar forma natural a las cejas.
¿Las pones más arriba o más abajo?
¿Cual es la distancia correcta? ¿Las inclinas? ¿Y la curva? ¿Gruesas o finas?

No te puedes hacer una idea de lo importante que son las cejas.
¡Cómo cambias!

¡Mecachis!
¿No os parece que una ceja está más arriba que la otra?

 Pues… hay que arreglarlo.
¡Todo tiene arreglo!
¡Me borro la ceja que no me gusta y a repetir!

 ¡No tengo prisa!
Je je

 Ojalá todos los problemas tuvieran una solución tan fácil. ¿Verdad?

Creo que así mejor, aunque ¿no te parece que siguen desiguales?

 Ahora me toca pintar los ojos.

 Creo que ya está, tampoco es para tanto…
Toca sonreír.

 Me tengo que aceptar.

Me pongo mi peluca oncológica y a la calle.
Me parece que así, nadie sabe por lo que estoy pasando. Paso desapercibida. 

Gracias a Sara, que me trajo este lazo rosa desde Finlandia. Se acordó de mi. Un cielo.

No hay mujer fea, sino mujer vaga.

Además, ¡qué divertido es experimentar contigo misma! ¡Tienes la excusa perfecta! Si es que necesitas excusas para hacer el tonto de vez en cuando. 


Nos tomamos la vida demasiado en serio. ¿Para qué? ¡Todo es más sencillo de lo que creemos!


Me estoy entreteniendo mucho con estas tonterías. Somos mujeres, a ellos les entretiene unos tíos que dan patadas al balón. ¡No lo entiendo! Hasta lo ponen en los telediarios, ¿porqué no hablan de empresas, investigaciones, ideas novedosas, voluntariados, acciones para favorecer la salida de la crisis…?¡Somos de planetas diferentes! Ellos mandan en la programación.

Lo importante, son las emociones, para bien o para mal, y por ello hay que cuidarlas, sí, en todos los sentidos de la vida. Muchas veces nos juegan malas pasadas, pero…¡y qué!


La vida sigue…y si intentamos gustarnos a nosotros mismos, ¡qué bien! Lo que das, recoges. Y a quien no le guste, ¡plin!. Hay muchos egoístas, y por ellos el mundo está como está. 
Seamos honestos con nosotros mismos queriéndonos. 


Cuanto más das, más recibes.

Te aconsejo que pierdas el miedo a ser tu misma/o.

Haz cosas buenas que te hagan sentir bien. HAZ.
No te quedes pensando, haz cosas positivas.
Sin excusas.
Ni cáncer, ni leches, HAZ.

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