Mi cáncer de mama Mobbing

Gracias al cáncer.

10 junio, 2014

Tengo que contar mis operaciones del cáncer de mama, pero ¿sabes una cosa?
¡Soy idiota!

¡Me corté!
No sabía que me darían permiso para hacer fotos y documentar mi caso, y no hice fotos.
Cuando pasé a oncología, pedí permiso para hacer fotos, grabar…¡y no tuve ningún problema!.

He redescubierto que la gente es muy buena.
Si, veo en a televisión las noticias, leo titulares de periódicos o escuchas la radio y percibes que el mundo es malo, horrible, la humanidad es egoísmo y maldad.

¡Pero no es así!
Gente egoísta que destruye a su paso, que hace mobbing, que engaña, que estafa, que defrauda impuestos, que desvían fondos públicos a su conveniencia, que les da igual todo porque sólo piensan en ellos mismos, que roban, matan, y hacen maldades…¡son pocos! ¡son la minoría! ¡Pero cómo cunden!

Tengo a la familia, a las amigas, a las vecinas, a las mamis compañeras de fatigas del colegio de mis hijos…con la bondad y el cariño en sus caras.

¡Es alucinante!

Me esfuerzo para que me vean bien. Intento salir. Me gusta pasear sola, ir de tiendas, hacer fotos…

Incluso, si me dicen algún  piropo, me tengo que retener para no contar que si estoy guapa es porque me esfuerzo, porque me pongo maquillaje, y que ahora llevo una peluca, ya que sufrí uno de los efectos secundarios más temidos para una mujer en la quimioterapia de cáncer de mama.

No me dan la edad que tengo, el otro día alguien se sorprendió de que tuviera más de 40 años. ¡Qué ilusión hace! ¡Estoy deseando contárselo a mi marido!

Si, si, me veo muy bien, y me siento algunas veces mejor.

Lo malo, es el cansancio.

Quiero hacer cosas, y me canso mucho.
La gente te pide que les llames si tienes algún problema.

Nieves se llevó a mi hija pequeña a su club para que yo descansara después de una operación, y Anita de Arbués, la exitosa escritora de cuentos infantiles, se llevó también a la pequeña en mi segunda operación. No pertenecemos al círculo cercano de amigas, somos compimamis, ¡pero allí estaban!, ¡prestando su ayuda! con una sonrisa y los brazos extendidos.

La gente es buena, buenísima. ¡El mundo es wonderfull! ¡Qué de gente maravillosa encuentro todos los días!

Lo mismo con Paqui, que llevaba al fútbol al mayor. Mientras Cristina, que hace poco tiempo había pasado por otro tipo de cáncer, me daba ejemplo al no haber perdido nunca la sonrisa. Aunque otras me preguntan qué tal lo llevo, con delicadeza. ¡Gracias!

Estoy deseando ayudar, ojalá pueda devolver  más lo que me han dado. ¡Lo tengo que hacer! Cuanto más das, mejor te sientes.

¡La gente es buena! He recibido mucha ayuda. No sabéis lo que se agradece.

Mi amiga Anamaría ha ido a buscarme las bajas laborales cuando no podía con mi alma. Pilar me llama casi todos los días. Me envían toques o wasap para ver que tal voy. ¡Que estoy bien!

¡El mundo es bueno!

Mi doctora, Victoria, dice que se entretiene con mi blog, me anima a seguir escribiendo. Dice que se ríe mucho.

Quiero dar las gracias también a todas las vecinas.

No olvido a la familia, ¡qué majos! No se porqué nos asustamos, yo estoy bien, me siento bien, y creo que ya no tengo miedo a nada. Ya hablaremos al respecto. Ja ja

También he descubierto que la mayoría de los profesionales médicos son excelentes. He tenido algún problema con algún incompetente sin vocación. Soy de las que ponen quejas por escrito, mi marido me enseñó que no hay que quejarse a lo tonto, que con una queja escrita y formal, con educación, ayudas  a que los responsables tengan información valiosa para mejorar. Te animo a que lo hagas, pero recuerda, ¡con educación!

He descubierto cosas nuevas en mí, y creo que lo sucedido es bueno para mí en estos momentos. Veo las cosas de otro modo. Ahora soy más valiente, más atrevida. (…).

No puedo perdonar, ¿seré mala? Pues si lo soy…mejor, más interesante. Es solo la pizca que da gracia al guiso.

Estos días he estado «chof», no se si dicha palabra existe en el diccionario, pero ¿hay otra palabra más descriptiva para la sensación que tengo?

De momento, me he puesto a pintar y redecorar la casa. Bueno, yo no…¡yo dirijo!.

Te aconsejo una cosa, sonríe, a nadie le gusta ver malas caras, tristes caras.
Por no gustar, esta actitud te hace mal, ¡no te gusta a ti misma! Si te miras al espejo mustia, te sientes mal. Sonríe a la gente, pinta tu cara, ríete de ti misma y no te tomes la vida en serío.
¿Qué es lo peor que te puede pasar? ¡Lo que a todo el mundo! ¿No?

De todos modos, ¡lucha! ¡Es más divertido!

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