Emociones

Me llamo Jones, Cristina Jones

9 mayo, 2013

Me llamo Jones, Cristina Jones.
Uf, qué bien queda decir esta frase, pensaba. Pero es que…no me llamo Jones en inglés, que suena interesante, ¡no! Se dice Jones de cojones, ¡sé coherente! Voy a decirlo otra vez.

-Me llamo Jones, Cristina Jones. (Se pronuncia en español, con una buena jota).


Me parece que así no me gusta, no queda cinematográfico. Pero es que es Jones con jota, y así se queda, se acabó.

Mi historia es muy simple, soy una mujer trabajadora con x hijos, la típica madre española de clase media. Una mujer jodida, pero agradecida.

Mi vida era muy simple, del trabajo a casa, al supermercado, el colegio…pendiente de los niños, del marido, del trabajo que no te llena, de las amigas, la familia…

Tengo la suerte de ser muy extrovertida, cuando soy feliz soy muy feliz, mis sentimientos me desbordan, pero …no soy muy normal, ah, ¡y soy muy resolutiva!.



Trabajaba en una multinacional y un día me despidieron. Fuí a trabajar, y me reunieron en un cuartucho el director financiero y el de recursos humanos. Me abrieron un expediente disciplinario para despedirme sin ninguna indemnización. Cuando me dieron la carta, yo aluciné en colores, pero…como todo era mentira, me sentí muy tranquila. La Justicia estaría de mi lado. Verano 2011.

¡Yujuuuuuu! ¡¡¡¡Vacaciones!!!

Mi jefe respiraba, él estaba hasta entonces en el punto de mira, ante su despido. Llevaba un año que no hacía más que repetir, de que si le despedían y le daban su indemnización lo entendería. Llevaba meses reportando fallos en sus reportes mensuales, incluso de más de medio millón de euros, no acertaba con las previsiones, (un desastre), estaba saturado de trabajo, bloqueado, y habían despedido a otros en los últimos meses. 

Me sentí traicionada, porque él sabía (aunque se hacía el tonto), que el motivo era falso, pero…él sólo se podía encoger los hombros, porque mientras estuviera yo allí, se olvidaban de él, y así sucedió. Le cambiaron de jefe, el nuevo no sabía nada de sus desastres anteriores, y la cosa se fué arreglando, metiendo dos nuevas personas en el departamento (también hay que decirlo). No estoy enfadada con él, ¿qué podia hacer? Su única salida era sobrevivir, porque hay muchas personas con su cualificación en el desempleo en estos tiempos. 



Una persona en una empresa convulsa sólo puede hacer una cosa, pasar inadvertido, hacer la pelota y que otros se lleven la “atención”, sobre todo alguien como yo, Cristina Jones.


He sentido más de una vez la tentación de publicar mi carta disciplinaria, mi despido y mi sentencia, no sé que hacer, mi abogado dice que puedo hacer lo que me salga de las narices, que es mío, me lo estoy pensando.

No se trata de explicar nada de la empresa en la que trabajaba, esta historia no va de ello, aunque quizás salga más adelante. 



La historia de Cristina Jones empezó el día en que le dieron una carta de despido. Así pasó a ser una más de los millones de desempleados de su país, pero con un hándicap, era mujer y con 44 años, lo tenía mal para conseguir un nuevo empleo. 

Código de ética de Multinacional.

Una cosa tenía claro, los códigos de ética de las multinacionales, hay que pasárselos por los cojones, ¿son mentira?. Se verá.


Crisis 2008 y 2009 en España


En España se ha vivido la crisis del 2008 más severamente que en otros países, podría decir que no sé porqué, pero como todo hijo de vecino, tengo mis opiniones. Cuando en el 2008 otros países se apretaron el cinturón, hicieron reformas estructurales, dieron ingentes ayudas a los bancos para que no quebraran, nuestro Presidente decía repetidamente que aquí nuestros bancos eran los “champions” de los bancos, que aquí no pasaba nada y no se hizo nada, así fue como ganó las elecciones. 

Yo, sinceramente, creía que teníamos a Mr. Bean de Presidente, y a sus pelotas del partido de ministros, y me he dado cuenta de que hacer la pelota a incompetentes ¡funciona!


Hay que hacer las cosas bien.

 Los países y las empresas van bien o mal dependiendo de su líder. ¿no crees? Nosotros somos responsables, por mirar a otro lado ante la corrupción, la mentira, la injusticia, por ser tolerantes con los corruptos o incompetentes, por no hacer nada al respecto….


Hemos cambiado de Gobierno, y los españoles seguimos decepcionados. No son líder en eficacia, anticorrupción, imagen integra…Los ciudadanos necesitamos un espejo en el mirarnos, que nos ilusione, que tome medidas, que tengan un pasado intachable…y los altos cargos del partido del Gobierno están acusados de fraudes fiscales, cobros sin declarar, …me duele. No lo merecemos.

Me pasaron otras cosas, que de momento no contaré, antes de ser despedida. Escribí a dos personas…haciendo lo que yo creía que debía hacer. Y no me creyeron.


En el 2011 me tuve que apuntar a la Oficina de Desempleo, empecé a tener tiempo libre y me empecé a soltar la melena, así nació la actual Cristina Jones, aunque yo creo que siempre he sido así…sólo que entonces mis circunstancias no eran las mismas.

Mis hijos empezaron a ver a su madre contenta, con más tiempo libre, más dispuesta a salir de casa, quería aprender a patinar a la ¡tercera edad! Mi hija me decía, ¡mamá que haces el ridículo! Y a mí, plin.

Me apunté a clases de tiro, de inglés, de cocina, de fotografía, de gimnasia, de jardinería, de patinaje, de baile…Nunca he sido más feliz…
Y así empezó la historia…de Cristina Jones.


Continuará….

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2 Comentarios

  • Responder Anónimo 17 mayo, 2013 de 7:54 pm

    Me he quedado con las ganas de leer mas!

  • Responder CRISTINA Jones 17 mayo, 2013 de 9:32 pm

    Me estoy autocensurando un poco…No te preocupes, lo publicaré cuando me atreva.

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